nortejoven

Testimonios

 

Voluntariado

Me llamo Carmen, tengo 25 años y vivo en Usera. Soy licenciada en Psicología. Conocí Norte Joven el curso pasado ya que fue el lugar donde realicé las prácticas de mi carrera. Dentro de la asociación imparto clases de Habilidades Sociales y Educación en Valores. Mi experiencia en Norte Joven la califico como muy positiva y enriquecedora. Trabajar con los chicos es un reto semana tras semana y la satisfacción que se siente cuando algo que intentas transmitir les llega compensa enormemente el trabajo realizado. Después de dos años en el centro me siento muy satisfecha tanto en el plano profesional como en el personal.

Me llamo Lola. Tengo 76 años y soy ama de casa. Vivo en Chamartín. Cuando me propusieron colaborar enseñando e jóvenes en Norte Joven recibí una gran alegría. Pensé: "Podría transmitir mi pasión por la palabra y la lectura". Acepté inmediatamente. Mi trato con los alumnos es muy directo, a veces dedicándome a uno o dos extranjeros que desconocen absolutamente nuestro idioma; otras, ayudando en el grupo a resolver dudas en sus tareas, alentándoles también en sus proyectos e ilusiones. Ellos, los jóvenes de diversos orígenes, me han enseñado a vivir con alegría aun en medio de las dificultades.

Me llamo Pedro, tengo 69 años, vivo con mi mujer e hijo en el barrio de La Prospe. Estoy jubilado después de 45 años en la enseñanza de Bachillerato y Formación Profesional. Ahora trabajo como voluntario en Norte Joven de Alcobendas dando dibujo técnico, tecnología y apoyo en matemáticas. Nada tiene que ver mis anteriores años como profesor con lo que estoy haciendo aquí. Esto es una experiencia muy gratificante, recibo más de lo que doy. Quería hacer algo por los demás y Norte Joven me lo ha proporcionado. Gracias Norte Joven.

Me llamo Macarena y tengo 42 años. Vivo con mi marido y mis dos hijos en la calle Arturo Soria. Trabajo como profesora de bachillerato en el Colegio Suizo de Madrid. Desde hace dos años colaboro con Norte Joven como profesora de castellano y preparando a algunos alumnos para el examen de Enseñanza Secundaria de Adultos. Mi experiencia en este tiempo ha sido muy positiva y a mí me ha ayudado a tener otro punto de vista de las cosas. Creo que el contacto ha sido muy positivo y a mí me ha ayudado a tener otro punto de vista de las cosas. Creo que el contacto con este tipo de alumnos es un buen contrapunto con los alumnos que tengo diariamente en mi colegio. Yo personalmente he aprendido mucho.

Me llamo Puri, tengo 42 años y vivo en Parque Norte (Fuencarral), soy Ingeniera Agrónoma y funcionaria de la Oficina de Patentes. Conocía desde hace años la existencia de la organización a través de la Parroquia de Nuestra Señora de las Nieves, pero no fue hasta más tarde, y por medio de una amiga, como me enteré de que necesitaban un profesor de matemáticas para el taller de electricidad de San Blas. Norte Joven es una experiencia muy enriquecedora. He conocido personas de muchos lugares y con situaciones muy diferentes y nunca fáciles. El trabajar con ellos y ver cómo se superan entre todos las dificultades es muy gratificante. Además me ayuda a ser consciente de otras realidades muy diferentes a la mía, y eso me aporta "sensatez" en mis actitudes ante la vida, me ayuda a valorar la vida de otra manera.

Me llamo Alejandro, tengo 34 años y soy licenciado en Derecho. Vivo en Las Rosas y trabajo en la Dirección de Recursos Humanos de una multinacional del sector logístico. Buscando dedicar unas horas de mi tiempo semanal a una aportación social me sumergí en el caos informativo de las ONG que aparecen en internet... una amiga me rescató de ese mar de dudas y me enfocó a Norte Joven convencida de que sería lo que buscaba. Así ha sido.

Pasado un año como profesor de Formación y Orientación Laboral, salgo de la clase con la sensación de que esas horas pasadas en Norte Joven con mis alumnos son realmente el núcleo vital de mi semana y que el resto de actividades son accesorias. No hay nada tan real como contribuir (aunque sea en pequeña medida) a formar perfiles personales y profesionales de los que la sociedad pueda sentirse orgullosa. Sin duda, me llevo de Norte Joven mucho más en calidad humana de lo que pueda llegar a aportar enseñando. Gracias.

Mi nombre es Pablo, tengo 46 años, vivo en Villaviciosa de Odón y soy licenciado en Bellas Artes. Vine a Norte Joven por echar una mano a quien lo necesite. Mi tarea son las clases de matemáticas, labor en general muy gratificante, enseñar a quien desea aprender es para mi una experiencia nueva y me hace sentir bien. Aunque mi colaboración es mínima, me produce gran satisfacción cada vez que uno de nuestros alumnos consigue un trabajo y se despide de nosotros.

Tengo 60 años y soy voluntaria del centro de Fuencarral. Vine a Norte Joven para contribuir a la formación de unos alumnos cumpliendo una programación de Ciencias Sociales en coordinación con los responsables del centro. Norte Joven me ha aportado la satisfacción de comprobar que se puede dar respuesta a determinados problemas de algunos jóvenes.

 

Alumnado

Me llamó Rocío, tengo 16 años y estudio 3º de ESO. Antes de entrar en ADRIS no llevaba bien ni las clases ni la convivencia, siempre estaba metida en problemas. La jefa de estudios me habló de un centro donde me podrían ayudar.

Aquí nos ayudan con las clases, nos enseñan cómo relacionarnos, nos hacen ver las cosas que pasan en nuestras vidas.

Desde que estoy aquí no soy la misma, antes estaba todo el día en la calle y con problemas en todos lados, aquí te escuchan y te hacen que te des cuenta de las cosas.

Me llamo Julio, tengo 26 años, soy de Madrid y vivo en Alcobendas. Vine a Norte Joven de Alcobendas hace cinco meses para tener un futuro, un porvenir como electricista.

Mi experiencia de Norte Joven es muy buena, estoy aprendiendo mucho. El profesorado y los compañeros son muy majos. No tenía ni idea de electricidad y ahora ya he hecho la instalación de la cocina de mi casa.

Las clases nos ayudan a aprender matemáticas, dibujo... las habilidades sociales a comunicarnos con los demás y a hacer una entrevista. Ahora tengo menos genio, escucho más a los demás, hablo más con la gente, soy más respetuoso, antes no lo había.

Me llamo Daniel, nací en Douala-Camerún, tengo 17 años, vivo en Carabanchel y soy alumno de Norte Joven de Alcobendas. Vine a Norte Joven porque los profesores enseñan muy bien y los materiales son buenos, el ambiente de la escuela es tranquilo y no hay que pagar.

En dos meses que llevo aquí es como tres años de universidad y en un año aprenderé tanto que me hago profesor. Los educadores son estrictos, tienes que ser puntual, comportarte bien... el maestro de talleres es amigo de todos, aunque no siempre puedes hacer lo que tú quieres. Tienen una manera de enseñar que me gusta más.

Me llamo Paul, tengo 27 años y soy de República Dominicana. Vivo en Prosperidad y soy alumno de Norte Joven de Alcobendas. Quería prepararme en un oficio de futuro y busqué algo que se ajustara a mi situación económica y que me garantizara buenos conocimientos. Así encontré Norte Joven, que además es una asociación sin ánimo de lucro.

A lo largo de mi estancia de un año y tres meses he aprendido más sobre cómo comportarme dentro y fuera de la vida laboral y el oficio de electricista. Para mí Norte Joven ayuda al bienestar de hombres y mujeres que quieren forjar un futuro mejor.

Soy Jordi, tengo 17 años y vivo en Tres Cantos. Soy estudiante del taller de informática. Vine a Norte Joven con la necesidad de cambiar y adaptarme a un lugar donde estudiar, ya que si continuaba en el instituto no habría continuado estudiando "prácticamente", a parte de que me enteré de la posibilidad de estudiar informática y continuar con la ESO. En Norte Joven he conocido a mucha gente nueva y de todos los sitios. He aprendido de diversas culturas y religiones, así como a valorarlas y conocerlas, a parte de aprender informática, conocimientos y preparación para cuando salga a trabajar.

Me llamo Cristina, tengo 16 años y vivo en el distrito de Fuencarral, en la zona de Santa Ana. Actualmente sólo soy una estudiante como cualquier otra, pero aspiro a ser una buena informática. Llegué a Norte Joven hace un año porque buscaba tener un futuro, vine a parar aquí porque en mi anterior centro tenía problemas con alumnado y profesores. Lo que hago aquí es estudiar e intentar hacerme un hueco en la sociedad laboral, pero también porque me gusta estudiar y aprender. El taller me ha ayudado a que me conozca a mí misma y a los demás.

Me llamó Abdulá. He nacido en Marruecos, tengo 17 años y vivo en Móstoles. Me hablaron de Norte Joven en el instituto y vine a preguntar si había plazas para aprender un oficio.

Ahora llevo casi dos años formándome para trabajar como electricista. Diariamente estoy trs horas en el taller y tres horas de clase para poder tener el Graduado en Secundaria. Me está gustando mucho esta experiencia porque he conocido a gente nueva y he aprendido muchas cosas que antes no sabía. Sobre todo he aprendido un buen oficio.

Me llamo Mamadou. Tengo 18 años y vivo en Puente de Vallecas. Soy electricista. Vine a Norte Joven para sacar el título de Secundaria y para aprender una profesión para el día de mañana salir a trabajar.

Lo que se hace aquí es enseñar la profesión con prácticas reales (instalación de vivienda, arranque de motores y autómatas... etc) hasta ahora he aprendido a hacer la instalación de vivienda y he tenido la oportunidad de tener una idea del mundo laboral.

Me llamo Edgar, tengo 18 años y vivo en el barrio de Manoteras. Estoy haciendo un cursillo de Ebanistería y Carpintería y por la tarde clases hasta las 18 horas.

Mi objetivo es salir de aquí bien formado, con el título de la ESO bajo la mano y con un trabajo. Se pasa un pcoo mal al levantarse por la mañana y por la tarde hay que venir otra vez. Pero creo que vale la pena.

Soy Esteban. Tengo 18 años y vivo aquí al lado. Vine porque me lo dijeron en el instituto. Aquí estudio y aprendo una profesión que es la de fontanero. Norte Joven me ha aportado experiencia y convivencia con las demás personas que vienen aquí. En estos dos años que he pasado aquí me han sucedido muchas cosas, antes no tenía tanta confianza con las personas. Ahora sí, entré a Norte Joven siendo una persona cortada, cosa que ahora ya no soy.

 

 

Profesionales

Me llamo Arturo, tengo 42 años y vivo en Guadalix de la Sierra. Soy electricista. Llegué a Norte Joven cuando se estaba iniciando el proyecto a través de un buen amigo, hermano de uno de los socios fundadores. Necesitaban un maestro de taller de electricidad para comenzar la actividad. Soy maestro e imparto el taller y coordino dibujo técnico y tecnología.

Norte Joven me ha aportado fundamentalmente un trabajo que combina las dos cosas que me gustan a nivel profesional: la electricidad y la enseñanza. Otra de las cosas importantes que también me ha aportado es el haber podido trabajar y conocer a gente muy competente en su labor y grandes personas a nivel humano.

Me llamo Alicia, tengo 26 años y vivo en el barrio de Fuencarral. Trabajo en la Asociación Norte Joven en el Programa ADRIS (adolescentes) del barrio de Villa de Vallecas.

 

Ex-profesionales

Gustavo de 39 años. Fontanero especializado en instalaciones de fontanería, gas, calefacción y aire acondicionado. Me llamaron del Instituto donde estudié F.P. por si me interesaba trabajar como docente y acepté. Mi trabajo en Norte Joven durante nueve años consistió en enseñar el oficio en su parte teórica y práctica, preparación de material pedagógico en coordinación con los voluntarios, mantenimiento de los centros e iniciar el proceso ACNOVEN. Me aportó educación, madurez y sobre todo sentirme realizado en una tarea que desempeñé con toda ilusión y fuerza.